El predominio de diálogos masculinos en “The Dreamers”, Bertolucci, 2003

Recuerdo haber analizado este film cuando estudiaba cine. Los análisis de las películas eran hechos no solamente desde un punto de vista técnico, sino que también simbólico y metafórico.

No podía evitar sentir muchas veces que las películas estaban siendo sobre analizadas. Había demasiadas especulaciones en el aire con el pretexto de tener que imponer una opinión sobre algo. Especulaciones que quizás ni conociendo personalmente al director o directora se sabrían confirmar; no todo lo que se transmite en una película tiene un propósito detrás, lo que no quiere decir que no tenga un significado, sino que hay cosas que son intuitivas.

Recientemente me encontré mirando “The Dreamers” nuevamente. Dejar pasar un tiempo y volver a mirar una película es algo que en lo personal encuentro muy interesante; es casi como verla por primera vez.

Hubo varias cosas que llamaron mi atención rápidamente que antes había pasado por alto. Y en este análisis, reseña, critica… de verdad no sé cómo llamarlo, voy a hablar de algunas en particular. Pero primero, si no escribo acerca de la trama, suceso histórico, escenografía y demás, no sería un paper de cine.

 Las imágenes del principio y los créditos ya rápidamente nos sitúan en París, Francia; imágenes de monumentos y atracciones fácilmente reconocidos de la ciudad.

Ya en el comienzo de la película se introduce al personaje de Matthew, un joven cinéfilo americano que decide irse a París a estudiar francés. Allí también se introduce la presencia de la Cinemateca francesa, y los personajes de los hermanos Theo e Isabella; grandes cinéfilos también.

No realizaré una descripción escena por escena, eso ya sería un poco exhaustivo y tedioso de leer. Pero lo que hay que saber para entender básicamente de lo que trata la película es lo siguiente. La vida de tres jóvenes unidos por el Cine en los años sesenta, en Francia, cuando ocurría el Mayo francés.

El gran suceso histórico del Mayo francés es algo que se ha visto como tema trasfondo en otras películas, como por ejemplo “Milou en Mai” del director Louis Malle en 1990.

Los personajes de Theo e Isabella pertenecen a la clase social media alta, a diferencia de Matthew. El film transcurre en el apartamento de los hermanos, en donde invitan a su nuevo amigo americano a quedarse. En ese apartamento se verán, metafóricamente hablando, atrapados en su burbuja de políticas, cine y sexo, mientras que en las calles de París se vivían protestas y enfrentamientos.

Ahora bien, el tema principal de este artículo es acerca de los diálogos de la película. Dejando un poco de lado el contenido de los diálogos, lo que llamó mi atención viendo este film nuevamente de manera reciente fue la decisión del director de elegir solamente a los personajes masculinos como medios para sus diálogos “intelectuales”. Ya sea que en el film se estuviera hablando de filosofía, historia, cine, política, música, etc.; todos estos diálogos se mantienen mediante los personajes principales masculinos de la película. Incluso en las pocas escenas en las que aparecen los padres de Theo e Isabella, los diálogos se dan entre el padre, Theo y Matthew. En el resto de las escenas donde participan los tres jóvenes, son Theo y Matthew quienes mantienen estos tipos de diálogos entre los dos, mientras que Isabella se mantiene en silencio, ya sea fumando un cigarrillo, leyendo, escuchando música, limpiando, o simplemente observando como si fuera un espectador más de la película.

Esto no quiere decir que Isabella no tenga importancia en el film, claramente, pero su personaje se manifiesta mediante acciones o a través de su sexualidad. En varios momentos de la película Matthew cree que Theo es quien toma las decisiones entre los dos hermanos, pero es ella quien está detrás de la toma de decisiones.

Quizás esos silencios o acciones fueron algo adrede por parte del director, pero como dije anteriormente, eso ya sería entrar en especulaciones. Lo que es claro, es que Bertolucci no podía despegarse de la idea de que tener que darles a sus personajes masculinos una voz y dejar que sus personajes femeninos hablaran mediante su cuerpo.

Esto no quita el hecho de que en el film hay varias cosas interesantes para apreciar, como el uso de los espejos, la iluminación, los sucesos de trasfondo, la relación entre los personajes y la unión que sienten por su pasión en común por el Cine. Pero es difícil dejar todo lo anteriormente hablado de lado y enfocarse únicamente en las herramientas que se usaron para hacer esta película.

1 Comentario

  1. Totalmente de acuerdo, solo cabría formularnos la siguiente pregunta: ¿los diálogos serían solo masculinos si el film se hubiese hecho en la actualidad? Hay películas relativamente recientes que obedecen a unas costumbres y unos valores anticuados que elevan intelectualmente al género masculino anulando al femenino. Afortunadamente los tiempos están cambiando pero todos debemos ser responsables de esos cambios y no darlos por sentados.
    Me parece muy interesante la opinión de que en un film no todo ha de ser deliberado, y lo secundo; aunque también y como creador puedo darte otro punto de vista. Pienso que en función del tipo de cineasta que sea en sus primeras obras pueden colarse elementos que estén desprovistos de una explicación dentro del lenguaje cinematográfico y que más bien respondan a necesidades logísticas o que simplemente estén ahí sin un significado. Conforme se van abordando más proyectos se van puliendo más esos detalles que hacen que todo en una película tenga más o menos sentido aunque no siempre satisfaga al espectador. Me encanta su artículo, enhorabuena.

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