La influencia y afluencia del cine nórdico contemporáneo

Uno se sienta a ver una película, domingo por la tarde, en casa. Mads Mikkelsen en pantalla. Posiblemente nadie se sienta extrañado ante su imagen: ¡de nuevo este actor con rasgos angulosos que tantas veces hemos visto en otros filmes, aunque no recordemos cuáles!

El rostro de Mikkelsen es quizá solo la punta del iceberg de un fenómeno que viene observándose estos últimos años: la profusión de cine escandinavo y la influencia de películas y series televisivas nórdicas en la industria cinematográfica americana.

Del mismo modo, probablemente veamos producciones estadounidenses, incluso europeas de más filón (inglesas, francesas…) sin saber que a lo que estamos asistiendo es a un remake de una producción nórdica que en muchas ocasiones es de inigualable calidad.

Parece que las plataformas de streaming están constatando este fenómeno y no lo están dejando pasar. Estos últimos años hemos podido tener acceso fácil desde plataformas internacionales como Netflix, HBO, Amazon, a series televisivas como las siguientes: Arenas movedizas (Suecia), Atrapados (Islandia), Borgen (Dinamarca), Nudes (Noruega), Bron (Suecia/Dinamarca), Deadwind (Finlandia), Forbrydelsen (Dinamarca), Bullets (Finlandia, en cooperación con Francia y Bélgica), Wisting (Noruega), o The Minister (Islandia). Sólo por citar algunos de los ejemplos más notables. ¿Pero cuántos de nosotros sabemos que Forbrydelsen es la serie original que dio paso a la aclamada The Killing, o que Bron antecedió a la producción francesa e inglesa The tunnel?

Como podemos observar, no se trata de un fenómeno circunscrito a un único país. Escandinavia entera, incluyendo Islandia, un país que apenas roza los 370.000 habitantes, ha despuntado tanto con series como con películas que han trascendido fronteras estos últimos años.

Este sorprendente fenómeno parece que pasa desapercibido para muchos, pero la calidad y el buen gusto que destilan estas producciones está haciendo no sólo que se multipliquen en número y que sean una apuesta cada vez más aguerrida para plataformas y cines, sino que sirvan de base para super producciones americanas que las toman como referencia.

Pese a que las temáticas son muy variadas, considero que existe una tendencia común: se puede, sin duda, apreciar un giro en los últimos años, desde las películas existencialistas o intimistas de Bergman, hacia el llamado thriller nórdico, que ha abundado en estos últimos años, o incluso hacia películas o series de thriller/terror.

En cuanto a producciones cinematográficas se refiere, podemos observar un fenómeno similar. Aparte de las producciones originales nórdicas, que están contando con una buena acogida en toda Europa, muchas de ellas siendo reconocidas e incluso premiadas aunque se trate de películas que cuentan con un presupuesto no especialmente alto y un elenco, para muchos, desconocido, el fenómeno del remake estadounidense está poniendo de manifiesto la inspiración que suponen los filmes nórdicos de hoy día. Podemos contar con un gran número de ejemplos entre los que destacar: Déjame entrar (Suecia), Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres (Suecia), Después de la boda (Dinamarca), Silent Heart (Dinamarca), titulada en EEUU: La decisión, o Rams (Islandia), en cuyo caso el remake se ha realizado con una productora australiana.

Entre toda esta profusión de series, películas, y éxitos cosechados por sí mismas o como inspiración para taquilleras producciones norteamericanas, hay algunos directores que se han logrado alzar con un nombre ya incuestionable a nivel internacional: Lasse Halsstrom, Suzanne Bier, Billy August, Thomas Vintenberg… Éste último, de nacionalidad danesa, ha sido ganador del Oscar por mejor película de habla no inglesa por Druk (Another Round), y se ha hecho un hueco entre los directores con más renombre de los últimos años.

Pese a que contábamos con antecedentes de éxito de cine nórdico tan claros como Bergman, sigue sorprendiendo que en Europa, donde el cine inglés, francés, español o italiano ha tenido que pugnar tanto por hacerse un hueco en la esfera internacional por la agresiva e imponderable competencia del cine norteamericano, y donde solo unos pocos directores de renombre han conseguido destacar y poner en valor sus producciones (a menudo de una calidad superior a las estadounidenses), ahora el boom nórdico esté ayudando a Europa a poner en su sitio su cine y sus series como merece. Es posible que el cine de Europa del este esté también empezando a despuntar, a ejercer este efecto empujón del cine europeo con directores ya aclamados como el guionista y director polaco Pawel Pawlikowski, que cuenta también con un Oscar y con películas tan reconocidas de la talla de Ida o Cold War.

Es posible que el fenómeno de la globalización esté ayudando a poner a todas estas películas europeas en valor, y que sin duda las plataformas de streaming estén ayudando a acercar a todos los públicos producciones de diferentes nacionalidades que antes eran más inaccesibles. Es un placer contar con industrias más pequeñas y de menores presupuesto que se están extralimitando para lograr una profusión y una calidad magnífica en sus obras como está siendo el caso de Escandinavia.

Confiemos en que el boom nórdico siga su camino de éxito y sea sucedido por otros booms de diferentes nacionalidades que cuentan sin duda con un potencial magnífico, para que esas tardes de domingo frente al televisor, o la pantalla de cine puedan ser más agradables, variadas, y vayamos reconociendo, como en el caso de Mikkelsen, a actores, a directores, a guionistas y productores de todos los países del mundo.

Deje su comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here