La figura del Doppelgänger en Dr. Jeckyll and Mr. Hyde

La Extraña Historia  del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886) es una novela gótica escrita por el escocés Robert Louis Stevenson que trata  sobre la extraña relación entre el Dr. Henry Jekyll, y su alter ego Edward Hyde.

La obra es por todos conocida, por ser la representación de un trastorno psíquico (Trastorno de identidad disociativo) que hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con características opuestas entre sí.

<…el espectro de algún antiguo pecado, el cáncer roedor de alguna vergüenza oculta, cuyo castigo viene cuando años después la memoria ha olvidado la falta y el amor propio la ha perdonado.>

Durante toda su vida Stevenson estuvo obsesionado con la dualidad humana, entendida como una lucha entre el bien y el mal que habitan en cada uno de nosotros. El dualismo impregna muchas facetas de nuestra personalidad y de nuestra manera de ser y estar en la vida.  Tendemos a ver “la realidad” como una sucesión de duplicidades y es este dualismo en el que nos movemos, lo que puede producirnos en lo más profundo de nuestro ser una sensación de inquietud y miedo. Tememos a ese otro que habita en nuestra mente.

Este concepto, en literatura gótica, es conocido como Doble o Doppelgänger. El término proviene del alemán y literalmente significa “doble caminante”. Es una figura mítica presente en las leyendas folclóricas de diversas culturas y se la define como el doble fantasmagórico de una persona viva «el gemelo malvado».

En esta novela, Stevenson denuncia el puritanismo opresivo imperante en la época victoriana. La represión a la que se ve sometido Henry Jekyll (“el que mata al yo”) le conduce a transformarse en Hyde (lo que esconde), el ser monstruoso y maligno que representa su parte oculta. Como no asume la existencia de ese deseo maligno, Jekyll separa el «yo-bueno» del «yo-malvado» y le da una identidad diferente.

¿Real? ¿Ficción? Quizás esta historia no esté muy alejada de situaciones a las que nos enfrentamos en nuestro día a día.  Adolescentes o adultos oyendo voces en su cabeza diciéndoles que deben asesinar y, tras volver a su estado «de bondad», no recuerdan o no son conscientes de los hechos porque los arrancan de su memoria. Cada personalidad suele vivirse como una historia personal única y diferente, con recuerdos, sentimientos, características e incluso nombres distintos. En la mayoría de los casos, una de estas dos personalidades es la dominante.

El Dr. Jekyll utilizaba una poción para transformarse en Hyde, mientras que nosotros simplemente necesitamos que se encienda una «chispa» en nuestro cerebro para liberar nuestro otro yo.

El final puede ser predecible y, a la vez, asombroso. 

<…he aprendido a mi costa que el sino y carga de nuestra vida lo llevamos atado para siempre a los hombros, y que cuando intentamos sacudirlo vuelve a nosotros con más extraña y espantable pesadumbre.>

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