La incorporación de las nuevas tecnologías en el yacimiento de Recópolis, Guadalajara

La aplicación de las nuevas tecnologías en el mundo de la arqueología es algo en lo que actualmente se está trabajando. Cada vez es más habitual ver a los especialistas que ya no cargan con carpetas o plomadas, ahora en su lugar lleva encima una cámara de fotos, trípode y algunas dianas. Aunque sean distintas herramientas ambas tienen el mismo objetivo que es documentar la realidad arqueológica bien sea a través del papel o a través de la digitalización o con la creación de modelos tridimensionales, y no va a ser menos el yacimiento de Recópolis.

Ubicada en el término de Zorita de los Canes en Guadalajara, esta ciudad fue fundada en el año 578 d.C de la mano del rey Leovigildo, de la misma manera en la que lo realizaban los emperadores bizantinos, y la denominó Recópolis en honor a un miembro de su familia, su hijo, el futuro rey Recaredo. A través de la investigación arqueológica se ha demostrado la existencia de dos fases dentro de la vida de la ciudad. La primera fechada entre los siglos VI d.C y VII d.C, que estuvo marcada por un intenso fenómeno de revitalización urbana y el fortalecimiento de las estructuras del Estado. Mientras que la segunda fase se desarrolla a partir de mediados del siglo VII, coincidiendo con una disminución de la actividad urbanística como consecuencia de la crisis del Estado toledano. Pero será entre los siglos VIII y IX, cuando Recópolis pierda la categoría de centro de poder como consecuencia de una serie de conflictos y luchas entre bereberes y población local contra los partidarios de los emires cordobeses que intentaban consolidarse en el poder estatal. Pero poco a poco en las primeras décadas del siglo IX, Recópolis fue abandonada y acabó siendo utilizada de cantera, cuyos materiales se utilizaron para la creación de la ciudad de Zorita, ocupando esta su puesto y convirtiéndose en una de las ciudades más importantes del centro peninsular, pues era un punto de control del paso del río Tajo en las vías que se dirigían hacia el este peninsular.

El yacimiento de Recópolis ha estado trabajando en colaboración con la Universidad de Alcalá de Henares y la Universidad de Harvard, primero con el VI Programa Marco de la Unión Europea para el fomento y la difusión del patrimonio cultural y arqueológico, donde también participaron las universidades de Frankfurt y el MIT de Massachussets, así como en 2017 organizaron el coloquio internacional sobre Recópolis, donde se cambió la idea sobre la ciudad. Asimismo, en 2020 la provincia de Guadalajara presentó en la Feria de Turismo con la colaboración de Google Arts & Culture permitió la visita virtual al Parque Arqueológico de Recópolis.

Como he dicho al principio, la inclusión de las nuevas tecnologías es un hecho, y por supuesto lo es en el yacimiento de Recópolis, donde se han aplicado varias de ellas, como por ejemplo la prospección geomagnética, técnica no inclusiva, que ha revelado la existencia de nuevas zonas palaciales con diferentes construcciones, y manzanas de grandes dimensiones, a lo que hay que añadir el descubrimiento de monedas. Por otra parte, el uso del vibracoring, ha permitido conocer un antiguo cauce del río Tajo, y junto a esta técnica se han utilizado la espectroscopia de fluorescencia de rayos X, también conocida como XRF, y la analítica arqueobiológica y radiocarbóricas, que ha ayudado ampliar la visión del paisaje gracias al descubrimiento de cambios morfológicos en el terreno, la organización de los espacios agrarios y ganaderos, y también nuevas estructuras. Otra de las técnicas empleadas es el láser scanner con el que se ha producido el primer levantamiento planimétrico de la ermita bajomedieval y de su superposición sobre la iglesia visigoda. Asimismo, se ha realizado un plano en 2D con el software Faro Cloud, de la fachada sur de la Ermita que ha permitido la visualización de los datos en plataforma CAD, y la integración de estos datos ha permitido una lectura estratigráfica de conjunto. Además, gracias al láser scanner se ha documentado también el ábside de la iglesia, pudiendo conocer su orientación, y localizar varias fosas de extracción de arcilla y de producción de vidrio, donde se ha podido modelizar uno de los hornos. A todo esto, tenemos que añadirle la labor realizada en el Centro de Interpretación donde se ha utilizado la infografía 3D, pudiendo mostrar al visitante cómo fueron las estructuras urbanísticas de la ciudad. Por lo tanto, podemos ver como la digitalización de los procesos dentro de la arqueología ha permitido tener grandes avances y descubrimientos realizando una intervención mínima.

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