Adela Zamudio: Poetas bolivianas, siglos XIX – XX

Citando a Barthes , el conjuro del poema es el instante escrito del acercamiento al otro, interpretando al filósofo, decir que un texto es el rescate desarraigado de ecos y figuras que originan espacios, formas figurativas o no, que revelan causalidades en un terreno misterioso e inverificable donde el acercamiento y reconocimiento del otro, la separación entre significado y significante; ese lenguaje poético desarraigado intenta contener al otro, así, las imágenes poéticas implican un acercamiento é invocación.

G.Talarico

Adela Zamudio nació en Cochabamba, Bolivia, el 11 de Octubre de 1854. Autodidacta, dedicó su juventud a prepararse como maestra, pues las mujeres solo tenían derecho a educarse hasta 3º. de primaria. Consigue ejercer en la escuela donde ella había estudiado, y más tarde es directora de la misma. Paralelamente, se dedica a la poesía y al ensayo.

Publica su primer poema con solo 15 años y pasaron muchos antes de volver a publicar, lo que hace en el periódico El Heraldo de Cochabamba, bajo el seudónimo de Soledad. Cultivó el neo –romanticismo (me atrevo a decir que practicó los ideales del romanticismo inicial, muy venido a menos como movimiento hacia fines del siglo XIX ) con una lírica fluida en la que aparecían la naturaleza, los sentimientos, la sociedad; contestataria y pesimista, utilizaba todos los géneros con rebeldía. La poeta no manifestaba entusiasmo por el modernismo. Su primer libro, Ensayos poéticos, fue publicado en Buenos Aires en 1887. En obra aparecen reflejados todos los temas recurrentes de la escritora, la vida, la naturaleza, la preocupación social y filosófica, los sentimientos y la mujer—, consolidándose su estilo armonioso y sencillo; por esta obra fue designada Socia de Honor del Círculo literario de La Paz en 1988. A esta publicación siguió recién en 1914, el poemario Ráfagas publicado en París, e Íntimas, una novela  en 1913. También escribió algunas obras de teatro y narrativa para niños.

Observadora  del ser, su literatura desafió los prejuicios de la época denunciando la injusticia social.  Aunque guardaba los principios cristianos, abogaba por la educación laica por lo que fue atacada por autoridades eclesiásticas y civiles. En su poema “Quo Vadis?” reprocha la ostentación de la iglesia, por lo que ésta, escandalizada, redacta una carta de desagravio para el Papa. Así se establece su anticlericalismo y se distancia empezando a profesar la religión a su manera.

Fue pionera denunciando la exclusión y desvalorización de la mujer, defendiendo su derecho la expresión, a la educación, al voto; su obra ensayística publicada en revistas y diarios así lo demuestran. Estas fueron razones para recibir ataques de esa sociedad cuyos principios, avanzada a su tiempo, ella defendía; pero en su ciudad predominaba un conservadurismo que no quiso aceptar la profunda realidad de sus versos, ni la crítica que representaban, atribuyéndolos a su condición de “mujer sola”.  Adela soportó el aislamiento social de forma estoica.

Si alguna versos escribe
-“De alguno esos versos son
que ella sólo los suscribe”;
(permitidme que me asombre)
Si ese alguno no es poeta
¿por qué tal suposición?
-Porque es hombre.

Una mujer superior
en elecciones no vota,
y vota el pillo peor;
(permitidme que me asombre)
con sólo saber firmar
puede votar un idiota,
porque es hombre.*

Poeta, ensayista, narradora, pedagoga y dramaturga, fue siempre una mujer combativa y prolífera escritora. En 1926. fue reconocida por el Pte. Siles, como la más elevada exponente de la cultura Boliviana. Murió 1928. El liceo de señoritas donde fue profesora, la homenajeó dándole su nombre al liceo. El 11 de octubre se celebra en su honor, el Día De la Mujer Boliviana.

*Nacer Hombre

Deje su comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here