Li Qingzhao (1084-1155)

Cuando se habla de lírica china es común considerar la Dinastía Tang (618-907) como su época dorada, sin embargo en China se considera al mismo nivel la lírica de la la Dinastía Song (960-1279), una especie de “Renacimiento” chino, una apertura económica e intelectual.

Li Qingzhao (1084-1155) es una de las más relevantes figuras literarias de esta época a pesar de que los condicionantes sociales relegaran a la mujer durante los años de feudalismo en China.

Al igual que en la literatura occidental la posición de la mujer era secundaria o directamente ignorada. Fue muy criticada en la época, no solo por escribir poesía, sino también por decir determinadas cosas no muy bien aceptadas. Eran las cortesanas las que lo hacían, no estaba bien visto que lo hicieran las “mujeres respetables”.

Nacida en una familia culta, estudió en profundidad historia antigua y literatura china, y creció en un medio donde destacaba la inspiración lírica, se cuenta que de niña era capaz de recitar más de cien poemas. En su juventud destacó en la interpretación con la lira, el ajedrez, la caligrafía y la pintura. A los 18 años se casó con Zhao Mingcheng (1081-1129), hijo del Primer Ministro. Su marido era un estudioso y coleccionista de objetos arqueológicos, al compartir los mismos intereses se apoyaban mutuamente y economizaban para adquirir reliquias culturales.

La invasión de los Qin hace que la pareja deba huir hacia el sur, donde se fundó la Dinastía Song del Sur (1127-1279), perdiendo hogar y posesiones aunque se llevan 15 carros llenos de libros.

Su poesía está escrita con gran exquisitez, con dominio del género ci, en el que el ritmo del verso y la expresión de los sentimientos se reúnen para crear un mundo poético, y una voz lírica singular,  en la que los sentimientos y el trasfondo se entremezclan.

Dos son las líneas de la lírica de Li Qingzhao: el amor por su marido y la naturaleza. El fondo temático siempre será el amor a su marido, muchas veces ausente por sus cargos en la administración, y, en sus últimos días, el exilio con sus penurias de viuda pobre y alejada del paisaje de su juventud. La naturaleza es la forma de expresión paralela a sus sentimientos, la naturaleza es metáfora y a la vez modo de situarse, y de sentirse, en el mundo.

En el estilo y tono poético también hay un cambio patente. Antes de partir al sur, sus poemas narraban principalmente las vida despreocupada de muchachas en sus aposentos. Tras huir al sur, su estilo lírico se vuelve oscuro y melancólico.

Apenas se pueden atribuir con certeza 43 poemas ci a Li Qingzhao aunque dependiendo de los estudiosos se le atribuyen entre 60 y 78.

«I. Como en sueños», a los 17 años ya había publicado, era conocida y admirada por ser una mujer culta. Sus primeros poemas hablan de doncellas indolentes, sin preocupaciones, he tenido un sueño tan pesado / que aún no ha disipado mi ebriedad / pregunto a la doncella que levanta los estores / me contesta / «¿las rosas? / ¡las rosas están igual que siempre!».

“IV. Ebrio a la sombra de las flores”. En la Fiesta del Doble Yang (día 9 del mes 9) se celebra la fiesta del crisantemo. A las puertas del otoño, las nubes entristecen el ánimo, se nota el frescor en la noche,  cuando ella alza su copa ante el ocaso / sus mangas desprenden un mágico perfume. El alma languidece de amor, el viento agita las cortinas tras las cuales, ella aparece tan grácil / como un crisantemo.

“XII. Recolección de moras”. Cuando el amado está a su lado, deja de observar el crepúsculo, no toca la flauta para llamarlo sino que se coloca frente al espejo, ligeramente me maquillo / bajo el vestido de seda púrpura / mi fina piel de nieve / exhala un delicioso perfume. Susurra dulcemente a su amado una cita para la noche, tras el dosel de muselina, sentiremos el frescor de nuestro lecho.

“XVI. Una rama de ciruelo”. El ciruelo es una de las imágenes preferidas de la autora, cuando florece expresa la esperanza y cuando se marchita expresa la pérdida, igual que nuestro amor / dos lugares distintos / y una misma tristeza / que quisiera detener / pero no puedo.

“XVIII. Recuerdo de la flauta tocada”. La canción es Yangguan, una canción de despedida para retener al que parte, él se ha vuelto a ir / y aunque yo cantara / la canción de Yangguan / millones y millones de veces / no podría retenerle.  Ella se queda pensando en los lugares lejanos donde él se encuentra, sus pensamientos le siguen, su mirada queda fija y constante, a partir de hoy / mi pena será más nueva cada día / mi pena será más grande.

Es común en los poemas ci que se repitan los títulos, ya que estos no indican la temática del texto sino una melodía determinada a la que el texto debe ajustarse. Así hay 3 poemas titulados “Lamento del príncipe” o 6 poemas “Lavando la arena del arroyo”.

“XX. Lamento del príncipe”. Aparece la preocupación por la llegada de la primavera, imagen repetida para expresar el ansía del regreso del amado, no se ven ocas salvajes / atravesando el crepúsculo / ¿quién llevará entonces / mis mensajes de amor?. Esa espera es a la vez tristeza y dolor, en el silencio de la noche solo queda observar cómo la luna ilumina las flores.

“XXV. Lavando la arena del arroyo”. El rostro de la mujer es un loto que se abre, sonríe perfumada por el incienso, pero no deja traslucir su pensamiento. Escribe en un papel el secreto de su corazón: «cuando la luz de la luna / desvíe la sombra de todas las flores / ¡amor mío! /                             regresa». Un final de poema que podría ser perfectamente un haiku con una referencia temporal, la mención a la naturaleza y el movimiento del alma.

“XXVIII. Espino que crece”. El ánimo flojea, las cartas no llegan, sus lágrimas se agotan, el pensamiento viaja con las nubes, pero este cielo tan vasto / tan infinito / está más cerca de mí / que mi amado. Es otro ejemplo de la identificación entre la amada y la naturaleza.

El lirismo de Li Qingzhao es delicado y moderado, nunca cae en el fervor de la pasión, solo lo deja traslucir, su intensa pasión está reflejada en las imágenes literarias, en la que los sentimientos y el paisaje se fusionan, usando un lenguaje sencillo y natural para alcanzar la meta expresiva en sus versos.

En el ámbito del arte chino, los cuatro nobles o cuatro caballeros son cuatro plantas. Representan las cuatro estaciones del año y su comienzo: el ciruelo chino (el invierno), la orquídea (la primavera), el bambú (el verano) y el crisantemo (el otoño).  Se encuentran muy representados en las pinturas tradicionales de Sumi-e y pertenecen a la categoría de pintura de pájaro y flor en el arte chino.

La caída de los Song de Norte (1126) y la creación de la Dinastía Jin (1115-1234), hizo que la pareja se instalara en Nankín en 1128, perdiendo gran cantidad de sus colecciones de bronce— difícilmente transportables — y pinturas vendidas para sobrevivir. Su marido falleció a los cuarenta y cuatro años (1129), por problemas de salud.

El estilo poético de Li Qingzhao experimentó un cambio radical cuando tuvo que desplazarse hacia el sur; se enfrentó a grandes penurias vitales, su estilo lírico pierde la ligereza y se ve desplazado hacia la sombra y la pena.

Paradójicamente fueron, los escritos de Li Qingzhao, las mejores descripciones que de esta época han llegado hasta el presente. Incluso llegó a escribir el primer ensayo sobre el género ci.

“XXXI. El orgullo de los pescadores”. Con este poema comienza la segunda etapa poética, la del exilio en el sur, el tiempo de la incertidumbre, allí la dulce voz del cielo / me pregunta adónde me  dirijo / y yo respondo: /  mi camino ha sido largo / y ya voy hacia el crepúsculo. Termina el poema dejando su destino en manos del viento, solo pide que no se detenga y la lleve lejos, ¡empuja y sopla mi barca / para que arribe a los Tres Montes Inmortales!.

“XL. Lavando la arena del arroyo”. Sus cabellos se llenan de canas, apenas queda el último rayo de luna, preparo un té para mí / y para nadie más. Busca el consuelo leyendo poemas, una costumbre perdida puesto que pasaba noches con su marido recitándose uno al otro, en el umbral de la puerta / la lluvia nueva embellece el paisaje.

“LIV. Tonos lentos”. Este poema está escrito tras la muerte de su marido, la desolación que le produce es inmensa, busco / busco y busco / pero solo frío y soledad. Ya no puede hallar consuelo en el sol templado o en una copa de vino, ¿qué pueden contra una larga noche, contra el furioso viento que se acerca?. Los símbolos de buen augurio de otros tiempos (el vuelo de los gansos, los crisantemos, etc.) producen más dolor, yo sola / ¿cómo podré resistir la oscuridad?. El último verso es una única palabra: tristeza.

“LV. Inmortal frente al río”. La poeta cae en la autocompasión, ve nubes en el cielo y los pabellones cerrados, apenas le quedan los recuerdos, sin embargo no ha perdido la delicadeza ni el lirismo, el poema acaba con estos hermosísimos versos: y es que ni siquiera tengo ganas / de encender las candelas / ni aquel maravilloso deseo / de andar sobre la nieve.

“LVI. Alegría del eterno encuentro”. La amarguraqueel exilio y la muerte han producido en la autora le impiden disfrutar de aquellas fiestas que en otros tiempos tanto anhelaba, ¿pero acaso / no le seguirá después / la inclemencia de la lluvia y el viento?. Recuerda cómo preparaba vestidos, broches, aromas en los tiempos anteriores, siempre dispuesta y preparada para la belleza, y ahora, sin embargo, estoy marchita. Ya no tiene ánimo para participar de las fiestas, prefiere no ser vista en su estado, me quedaré tras las cortinas / escuchando las voces / de la gente que pasa / y sus risas jubilosas.

Este poema es uno de los clásicos de Li Qingzhao. Compuesto en el sur, la poeta evita el Festival de la Linterna, la compañía de sus amigos, medita sobre la amargura que los tiempos han impuesto sobre su forma de ver la vida.

“LIX. Bodhisattva bárbaro”. Un Bodhisattva es el practicante budista determinado a alcanzar el Nirvana (despertar o iluminación) sin por ello alejarse del sufrimiento de los seres sintientes que aún no lo han alcanzado. La poeta se ve anciana, con ceño fruncido, los árboles no florecen sino que se cierran las flores, el amanecer le alcanza aún despierta, y mis lágrimas caen / dejando un rosado / en mi vestido de seda / amor mío / ¿cuando regresarás?.

“LX. Como en sueños”. En el último poema se encuentran solos la poeta y su sombra, y aún teme que esta le abandone cuando anochezca. Ya no le quedan recursos que alivien su dolor, ni el recuerdo de otros tiempos ni la llegada de una nueva estación, ni engalanarse y perfumarse para las fiestas, se da por rendida, ¿qué puedo hacer entonces? / ¿qué puedo hacer? ¡tanta es la pena que me embarga!.

En un poema titulado “En memoria de mi difunto esposo” deja con perfecta claridad que puede moverse en la dificultad del ci y en el poema sencillo, convirtiendo este fragmento en uno de los más conocidos de Li Qinzhao.

Quince años ha, bajo la luna, me dedicaste un poema,

improvisado entre las flores.

Ahora, de nuevo estoy aquí. Las flores, parecen las de antes

y la luna, es siempre la misma

Mas, ¡qué distinto es lo que siento!

Al morir su marido, la poeta debe trasladarse numerosas veces por la tierras del sur. Allí murió a los sesenta y ocho años de edad.

Los cambios en su vida se ven reflejados en la temática de sus composiciones, manteniendo la claridad sobre sus sentimientos y sin perder su altura lírica. Cuando llega la vejez y la muerte, los poemas se cargan de tristeza, soledad, ya consciente de que los días de juventud no volverán. Frente a la percepción de esta pérdida está el ciclo de la naturaleza, siempre dispuesto a continuar.

Sus poemas ganaron fama y prestigio, alabada por su lenguaje sencillo y a la vez metafórico, sus descripciones están recreadas con delicadeza y maestría en el género ci. Creando un universo personal y penetrante, al alcance de cualquier lector atento. Con el tiempo ha sido considerada como una de las más grandes poetas chinas.

Dice Pilar González España en el prólogo: «cisignifica, literalmente, “canción-palabra”. Se trata de un poema compuesto para una melodía existente, aunque hoy en día ya perdida. […]

Desde el punto de vista métrico, es muy irregular, entremezclando constantemente versos largos y muy cortos (incluso de una palabra), pero posee un número limitado y fijo de caracteres. […]

Si, por un lado, este género permitía una expresión más libre de los sentimientos y un uso habitual del pronombre en primera persona, por otro lado, sin embargo, requería unas delicadas manos de experto y un sentido musical muy desarrollado para poder rellenar con palabras (expresión sinónima de “escribir poesía”) la canción seleccionada. Para realizar bien un ci, no solo era necesario ser un maestro de la poesía, sino que se hacen imprescindibles conocer a la perfección los wuyin (5 tonos) y los liu lu (los 6 metros o medidas, es decir, las seis longitudes del tubo musical).»

Poesía completa (60 poemas ci para cantar)

Ediciones del oriente y del mediterráneo, 2010

Li Qingzhao (Prefectura Qi, 13 de marzo de 1084 – Prefectura Lin’an, 12 de mayo de 1155)

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