Volver

Read Time:1 Minute, 29 Second

Vivir en Madrid es como escalar una montaña sabiendo a ciencia cierta que nunca jamás vas a llegar a la cima. Mientras subes ves un montón de carteles con los bordes desconchados en los que se lee “lo importante es el camino” o “el que la sigue la consigue”, y a los pies cadáveres de gente escuchimizada con cara de estar descansando por primera vez en mucho tiempo. Es un despropósito tan grande que uno no admite estar agonizando de pura vergüenza. Porque sabe que saben que si tuviese el ego más chiquito no se le hubiese pasado por la cabeza ponerse a trepar. Las señales eran claras, abajo, carteles más grandes avisan: “arriba no hay oxígeno”, “la mayoría se muere” “NO PASAR” pero uno se mete en la cuesta casi por inercia, uniéndose a una fila enorme de gente que se empuja. Y mientras alguien se desmaya y entre cuatro le sujetáis para ponerle en el suelo y pasarle por encima, se te escapa la última salida, el último cartel que te daba la última oportunidad de salir corriendo muy muy lejos de allí.

Volver a Madrid es un gif de Twitter en el que una señora lee mientras un montón de conejitos le corren por encima. Es la urgencia ridícula. Yo tengo la imagen de una niña atándose los cordones muy despacio muy concentrada porque esa niña nunca antes se había conseguido atar los cordones ella sola y tengo el recuerdo de pensar: pero qué lenta.

Existir en Madrid es correr muchísimo para no llegar. Y enfadarte cuando el de al lado no corre y enfadarte aún más si llega. Aunque en el fondo no quieras llegar. Aunque en el fondo estés esperando a convertirte en uno de los cadáveres escuchimizados que descansan.

About Post Author

Andrea García Vaquero

Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Cultura Contemporánea:  Literatura, Instituciones Artísticas y Comunicación Cultural por el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset. Actualmente trabajando en Irlanda.
Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Previous post Babelia: una gran ciudad-biblioteca de ficción
Next post Instrumentalización política de los refugiados en Occidente
Close